TODO PARA TU BODA
Servicios para Novios
Próximos Enlaces
Encuentra tu Iglesia
Trucos y Consejos
Tradiciones de Boda
Organiza tu Boda
 Alquiler de Coches
 Floristerías
 Fotografía y Video
 Haciendas y Cortijos
 Hoteles
 Joyerías y Relojerías
 Maquillaje y Peinados
 Música para tu boda
 Organización de Bodas
 Restaurantes
 Servicios de Catering
 Trajes para el Novio
 Vestidos de Novia
 Viaje de Novios
Postales Románticas
Club de los Solteros
 Cásate por Amor Volver 
No existe un decálogo o reglas a seguir para que el matrimonio sea feliz durante toda la vida, sino hay que, sobre todas las cosas respetar al otro.
Trata a la otra persona con amor, cuando haya alguna discusión no trates unicamente de buscar ganarle, sino trata de encontrar caminos y soluciones al problema. Si tienes una crítica, algo que no te gusta, hazlo con amor.

Recuerda decirle una vez al día por lo menos, algo cariñoso a tu cónyuge, alimentará al amor y fortalecerá al matrimonio.
Cuando os equivoquéis admitirlo y pedíos disculpas. Es grande el que reconoce que es un ser humano con debilidades y defectos y que lucha cada día por superarse.
El amor conyugal tiene un doble juego, dar y recibir para así mantenerse y crecer.

-Si uno da sin recibir, termina dependiendo del otro.
-Si uno recibe sin dar, termina dominando al otro.

El mutuo intercambio de dar y recibir, nos hace más felices precisamente al dar, recibe compensaciones, y por haber recibido, desea seguir dando.
Amar no es solamente tener relaciones físicas o sonreir cuando se está de buenas. Amar es hacer que el amor crezca: querer el bien del otro, ver todo lo que hace bien y no fijarse sólo en lo que hace mal. Se trata de hacer feliz al otro. Dar gratuitamente. Amar de verdad al otro por lo que es.

Un amor profundo es, sobretodo, sentirme tan atraído por el otro que sólo desee su felicidad.
No lo amo por lo que puede aportarme sino por lo que es. En una relación así, las dos personas podrán compartir sentimientos, placer o ayudarse uno al otro.
Pero la base de la relación es la propia persona, más allá de sus cualidades o defectos.

Querer amar al otro, pensar en el otro de forma libre y decidida. No se puede amar verdaderamente sin sacrificar una parte de nuestra libertad en favor del otro. Esta decisión debe ser recíproca puesto que de no ser así no podrá existir una verdadera relación: Querer hacer feliz a quien me ama contribuye a mi propia felicidad.

Eso es amar: entregarse libre y mútuamente
Publicidad © Copyright 2008 BodaSevilla. Todos los derechos reservados Sugerencias